Salk y Sabin


Hay en Rentería, en Gabierrota, una calle denominada de Salk y Sabin. Cuando era joven me gustaba mucho analizar mapas y planos callejeros. Pasaba horas en ello. El nombre de esta calle, al igual que el de otras de Rentería (Corsario Ikutza, Miguel Alduncin o Yanci) se me quedó marcado por algún motivo.

En el caso de Salk y Sabin, nunca pensé en lo que siginificarían esos dos nombres. ¿Pudiera ser que tuviera algo que ver con Vinos Savin…? Pero eso se escribía con v…

En todo caso, la vida nos lleva de un lado a otro y al final las cosas encuentran su lugar. Y esos dos nombres también lo han encontrado. Salk y Sabin fueron Jonas Salk y Albert Sabin. ¿Qué hicieron estos dos hombres para merecer el nombre de una calle? Pues no una nadería, ni mucho menos.

Salk y Sabin desarrollaron la vacuna de la polio (poliomielitis). Salk consiguió sus primeros resultados en 1952 y Sabin consiguió en 1957 un método para administrarla a los niños usando un azucarillo. Todavía recuerdo como si hubiera sido ahora mismo la vez que me la dieron a mí.

Estos dos hombres llevaron una enfermedad muy dura a su mínima expresión. Los casos comenzaron a reducirse desde el momento enel que desarrolló la vacuna, pero fue a partir de 1988 cuando se obtuvieron los mejores resultados, gracias a un esfuerzo mundial conjunto. Ese año se detectaron 3500 casos en el mundo. En 2001 fueron cerca de 500. Una buena marca, desde luego.

Y a santo de qué viene toda esta historia. Pues en 1960 Jonas Salk creo el Instituto Salk. A continuación podéis ver una imágenes.

Codera23, CC BY-SA 4.0 https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0, via Wikimedia Commons
Sam Felder from Los Angeles, USA, CC BY-SA 2.0 https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0, via Wikimedia Commons
Allan Ferguson, CC BY 2.0 https://creativecommons.org/licenses/by/2.0, via Wikimedia Commons

Pues este edificio ha sido la inspiración de Instituto Utnos. Supe de su existencia antes de saber siquiera quie era Salk y , siendo un edificio tan especial, tan brutalista, pense que el Instituto Utnos merecia una sede tan sobresaliente.

Recordad que si queréis saber qué es el Instituto Utnos debéis leer κ-nano.


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