Contaminación

“Uno se convierte en lo que lee, en lo que escucha y en lo que ve. Por eso es vital seleccionar todo lo que entra en nuestro cerebro, limpiarlo frecuentemente, ser consciente que estamos en constante cambio, que lo que hoy es valido mañana no lo será. Hay que reconocer lo que es bueno, y lo que no lo es. Hay que liberarse de las cadenas que nos atan a creencias arraigadas por esta sociedad y buscar siempre lo mejor, lo sublime; ser capaz de perseguir nuestros sueños sin dejarnos dominar por las presiones de esta sociedad. Uno puede lograr cualquier cosa, sea lo que sea, uno no necesita muchas de las cosas que nos hacen ver que son prioritarias: hipotecas, facturas, coches, casas, joyas, un sueldo fijo, etc.; Uno debe reinventarse siempre, y hacerse muchas preguntas, porque en ellas esta la verdad. Tu verdad que es la única que vale. Una persona es más libre cuando menos contaminada esta por miles de mensajes, cuánto menos apego tiene a las cosas.”

Juan Haro, en este post

Ruido

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Me refiero al que tenemos dentro de nuestra cabeza. Puede ser que ya haya hablado de esto antes porque ya lo puse en práctica hace unos meses: pretendo rebajar el nivel de ruido.
El ruido es ese alboroto o bullicio de fondo que provoca el bombardeo de información al que estamos sometidos diariamente.
Personalmente me doy cuenta de que a veces el intentar estar informado y el someterme voluntariamente a ese bombardeo (noticias, Facebook, Twitter, tonterías varias de la tele…) hace que no esté suficientemente atento a algunas cosas.
Por todo este rollo, he decidido que esta semana voy a hacer huelga de medios. Pretendo con ello atenuar el ruido de fondo, ganar un poco de tiempo y dedicarlo a pequeños proyectos, la familia, la relajación, algo de lectura o música en lugar de tele…
El viernes que viene contaré qué tal.