La caza del dividendo

La semana pasada Telefónica dio la mitad de su dividendo anual, 0.75€ en bruto, 0.60€ en neto. Con el valor de la acción en lo 17€ eso supone una rentabilidad del 3.5%, menos las comisiones, en la operación. Parece un jugoso bocado y me he preguntado, ¿por qué no?
¿Por qué no jugar un poco a la caza del dividendo?
Evidentemente no soy el primero que ha pensado en ello, por eso he rebuscado en Google y he leído un poco las opiniones que hay sobre el tema. Hay de todo, pero me centraré en dos cosas:
1. El dividendo lo cobra el que tiene la acción en el momento del reparto de dividendos.
En este punto hay quien dice que hay que tener las acciones la víspera de día de reparto y que se pueden vender el mismo día. Algún otro dice que hay una hora exacta de reparto y que con ser el propietario de la acción en ese momento sería suficiente.
2. “Cuando se cobra el dividendo se resta del valor de la acción.”
Lo entrecomillo porque es una afirmación que he leído en varios sitios y me parece un tanto extraña. No parece muy profesional.
¿Qué es eso de que se “resta” del valor de la acción? Parece ser que hay una opinión generalizada que dice que después de un reparto de dividendos hay accionistas que venden sus acciones, lo cual hace que baje el valor. Esto tiene sentido, pero no tiene por qué ser así. De hecho si cada vez que hay dividendo bajase el valor de la acción sería suficiente con ponerse corto para ganar dinero.

Basándome en eso y en vista de que no parece fácil del todo, si no todo el mundo lo haría, digo yo, me he propuesto hacer un análisis al respecto. Para eso me he bajado e instalado una vez más el Metastock y los históricos que los amigos de Megabolsa tienen en su página. Pretendo coger varios valores, los 5 más grandes del IBEX-35 por ejemplo, y analizar su comportamiento en la fecha de reparto de dividendos y en fechas anteriores y posteriores.

Cuando lo haya hecho y haya llegado a alguna conclusión, publicaré los resultados.

Una palabra

Una palabra es en ocasiones lo único que nos hace falta para recordar todo un tema. Hoy por la mañana se me ha ocurrido un tema sobre el que tenía algo que decir. Incluso he dado con la palabra que me permitiría recordar el tema completo.
Se me ha olvidado la palabra.
Me he quedado sin tema.

Canicas


El otro día me encontraba este video en un antiguo post de Microsiervos y me llamó la atención cómo se fabrican tanto a nivel industrial como artesanalmente. ¡Cómo me sorprenden algunos procesos de fabricación!

Reflexión: ¿En qué momento decide uno dedicarse a hacer canicas? ¿Estarán las máquinas a la venta en el mercado o habrá que fabricarlas a medida? ¿Se fabricarán las bolas de los rodamientos de la misma forma o parecida?

Examinado

Difícil esto de escribir entradas con fundamento para mi blog. Algún borrador llevo escrito sobre algunos de los temas que me interesan y ya me siento en un examen constante. Examinado por mí mismo, pero examinado. Cada palabra, cada frase que escribo la analizo con lupa. ¿Entenderá el lector todo lo que quiero expresar? ¿Lo que digo en tono jocoso o sarcástico? En mi fuero interno lo tengo claro pero…

Pero creo que es bueno prepararse para pasar el examen, observarse uno mismo desde fuera, como si estuviera viendo otra persona. No siempre se supera el examen y hay que cambiar, “recuperar”, mejorar al fin y al cabo.

Google Apps para mi dominio

Bueno. Después de haber creado el blog en WordPress y haber pedido el dominio arnaitz.com, se me ha ocurrido que teniendo un dominio podía tener mi propia dirección de correo. Esto, por supuesto ya está solucionado por la gente de WordPress.com. Lo hacen a traves de Google Apps. Lo explican perfectamente aquí. Hay que dar bastantes pasos pero es sencillo de hacer. No he pasado más de un cuarto de hora en ello.

He llegado a un punto en el que Google Apps me pregunta si quiero añadir algún dominio más al servicio. Tengo otro dominio llamado dendatik.com, pero voy a dejar eso para otra ocasión.

Todo este sistema de Google Apps me parece magnífico y por lo que veo incluso para una empresa de pequeño o gran tamaño puede ser muy útil. Gratuitamente se pueden configurar hasta 50 cuentas de correo, con sus aplicaciones de Calendar y Docs. Muy bueno.

¡Ah! Mi nueva dirección: ni(arroba)arnaitz.com

Sí. Un poco egocéntrica.

Semana Santa

Ha sido una Semana Santa casi perfecta. Pena el catarro que he llevado encima, pero creo que todos nos lo hemos pasado bien en Formiche Alto (Teruel).

Recomendaciones para un fin de semana o varios días en Teruel: Casa Fausto, Dinópolis y Albarracín.

Lo mejor de todo es la sensación que he traído a la vuelta. Una sensación de tranquilidad de estar más centrado, como si todo el ruido de mi cabeza se hubiese atenuado durante estos días y sólo resonasen las cosas importantes, los proyectos y acciones que tengo en mente. Espero que la campaña para elecciones que empezaremos esta semana en Asmatu oculte (con el ruido que traerá) esas cosillas que tengo en la cabeza. Tendré que apuntarlas en algún sitio por si las pierdo de vista.

Actualización: Casualidad. El sábado por la noche echaron en la Dos, dos películas cuyos exteriores se grabaron en parte en Albarracín: “Valentina” y “1919, crónica del alba“. Como decía Paloma Gómez en el coloquio posterior a Valentina, Albarracín no ha cambiado en 30 años.

Recomendables las dos películas, pero sobre todo “Valentina”, con Anthony Quinn y Jorge Sanz trabajando codo con codo. O mano con hombro ya que Jorge Sanz era un canijo.

La rutina

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Como suele ocurrir periódicamente, hace un par de días que la rutina se ha apoderado de mi vida. Levantarme, ir a trabajar, comer, echar una cabezadita, estar con los niños en la calle mientras leo un libro o charlo con alguien, ir a casa, bañarlos, darles de cenar, leerles un cuento para dormir, cenar con la mujer, ver poco la tele, leer otro poco y a dormir. Al día siguiente lo mismo.

Esto es rutina. Cuando digo que se ha apoderado de mi vida es porque normalmente dentro de la misma hay cosas que me permiten evadirme un poco. Proyectos reales o irreales que hacen ver las cosas de otra forma. Por ejemplo, este blog es uno de esos proyectos. ¿Vale para algo? Puede que no, pero es una forma de evasión. Dejar de hacer lo que uno siempre hace. Quizás cuando llegue a formar parte de la rutina obligada, me cansaré de él y haré otra cosa.